De todas las estafas que se han llevado a cabo en relación a los casinos, la que más ha resonado en estos últimos tiempos fue una estafa en los juegos de baccarat de los casinos.
Esta estafa era realizada por una banda que seguían un estricto modo de operar que les garantizaba ganar inmensas sumas de dinero. Jugaban en los casinos de EEUU y Canadá, hasta que fueron atrapados hace unos años atrás.
Todo comenzó cuando una pareja de croupiers descubriera una forma de hacer trampa en las mesas de baccarat. El hombre fue descubierto y lo echaron del casino. A partir de este suceso, dicho hombre, junto con su mujer y otros miembros que se fueron añadiendo, instrumentaron enormes estafas que le ocasionaron fuertes pérdidas tanto a casinos estadounidenses como canadienses.
Esta banda basaba su estafa en un método denominado "falso reparto". Para realizar estas jugadas tenían que conseguir croupiers que fueran corruptos y se dejaran comprar. Luego de reclutar a los croupiers, los entrenaban de forma tal que, a través de ciertos sortilegios, no mezclaban realmente las cartas, dejándolas en el mismo orden en el cual habían quedado la mano anterior.
Es fácil suponer entonces, que en la banda había siempre uno que oficiaba como "rastreador"; esto quiere decir que llevaba el cálculo del orden de las cartas, a través de irlas anotando en el papel que el propio casino te facilita en los juegos de baccarat. Luego a través de sofisticados radiotransmisores se iba generando una forma infalible de comunicar a los demás jugadores qué cartas vendrían a continuación.
La banda del baccarat fue destapada, provocando la mayor investigación de estafas de casino en toda la historia de EEUU y Canadá. Según han revelado fuentes oficiales, el método del falso reparto les dejaba una ganancia de 50 mil dólares cada 10 minutos de juego. |