Como ya lo hemos mencionado en varios artículos, el baccarat está asociado a una determinada clase social, por lo general de alto status, sofisticada, elegante y con clase. Los clásicos jugadores de baccarat eran gente poderosa y fina, que acudía a los casinos específicamente a jugar baccarat en las mesas privadas, que siempre están en zonas alejadas del resto de las mesas.
En este contexto, será fácil adivinar que el tema de la propina en el baccarat supone grandes propinas. Esto es en parte porque es un juego de casino en el cual apuestan personas con muchos recursos, entonces el croupier está acostumbrado a altas propinas.
De todas formas, hay un detalle con respecto a la propina en el baccarat, y es que no podrá darte ningún tipo de ventaja o beneficio, como sí lo puede hacer en otros juegos tales como el blackjack. Al ser un juego con reglas preestablecidas y jugado de a muchas personas, el croupier no tendrá ni siquiera la chance de hacer excepciones o inclinar las cosas en su favor, en gratitud por sus buenas propinas.
Podemos decir, en conclusión, que la propina que se espera en el baccarat no solamente es muy alta sino que no va a traerte beneficios. Sin embargo, está bien visto darla, sobre todo si has tenido suerte. Nunca está demás ser generoso con el croupier, sobre todo cuando tenemos una buena atención.
En el caso del baccarat online, al no haber un croupier presente físicamente, no será ni siquiera necesario que dejes propinas. Ese dinero te lo podrás ahorrar para jugar más baccarat, así que sí está jugando en tu favor. |